El culteranismo se refiere a un nuevo estilo poético introducido por d. Luis de Góngora y Argot a finales del s. XVI y a comienzos del siglo XVII. Por eso, existe también el térimno "gongorismo." En esta poesía encontramos una orientación clasicista, o sea, el poeta quiere que el castellano poseya las cualidades elegantes del latín. Por eso, encontramos los rasgos siguientes:
a alusiones mitológicas --
Faetón, Júpiter, Polifemo, garçón de Ida,
etc.
b. sintaxis culta (hipérbaton) -- "(1) Dime, si entre las rubias pastorcillas (3) has visto, (2) que en aguas se han mirado, (4) beldad cual la de Cloria o gracia tanto.
"feroz (2) de la tierra (3) bostezo" (1) (bostezo = boca abierta = abertura, ergo, abertura de la tierra = una cueva)
"luminosas de pólvora saetas"
c. en vez de nombrar la cosa, crear alusiones rebuscadas:
"el rubicundo Apolo tendió sus cabellos de oro. " = Era la hora del alba
"cuyo lascivo esposo vigilante doméstico es del sol nuncio canorio" = un gallo
"cítrara plumada" = pájaro
serpiente de plata = río
d. nuevo vocabulario basado sobre cultismos: áspid, cóncavo, canoro, sublime, náutico, celeste
e. bimembraciones fónicas: "cama de campo y campo de batalla", "muerta de amor y de temor noviva"
f. fórmulas: A, si no B : En sangre a Adonis, no no fue en rubíes (a, ya que no B, A cuando no B, No B, sí A, etc.)
g. neologismos del latín: delgado (delicado), labrar - laborare, espejo - (speculum)
Dijo Dámaso Alonso sobre el estilo de Góngora: "Todo el arte de Góngora consiste en un doble juego, esquivar los elementos de la realidad cotidiana para sustituirlos por otros que corresponden de hecho, a realidades distintas del mundo físico o del esprirutal y que sólo mediante el prodigioso puente de la intuición poética pueden ser referidos a los reemplazados."
Esta técnica de crear un lenguaje difícil de metáforas rebuscadas produjo una reacción tremenda en la época. Góngora tenía seguidores y enemigos (Quevedo), pero aun los enemigos no pudieron escapar de su influencia. Esta poesía se consideraba de las "tinieblas" (sombras difíciles) pero en el s. XX la Generación del '27 (año de la muerte de Góngora) estimó esta poesía mucho a causa de su riqueza expresiva. Dámaso Alonso, poeta de la generación, ha escrito varias obras de gran valor sobre Góngora. ("Estudios gongorinos," "El Polifemo de Góngora.")